Depilarse es parte de la rutina de muchas personas, y la piel lo nota: puede quedar seca, tirante o sensible. Con unos pocos hábitos antes, durante y después, la experiencia es mucho más cómoda.
Antes de depilarte
- Humedece la piel: la Academia Americana de Dermatología recomienda mojar la piel y el vello antes de afeitarte para suavizarlo. Hacerlo justo después de la ducha es ideal.
- Usa espuma o gel de afeitar: si tu piel es seca o sensible, elige productos para piel sensible.
Durante
- Sigue la dirección en la que crece el vello: ayuda a prevenir los granitos y la irritación por afeitado.
- Enjuaga la cuchilla después de cada pasada y cámbiala cada 5 a 7 usos.
- Guarda la cuchilla en un lugar seco para que se seque bien entre usos.
Después de depilarte
- Limpia y seca la zona con suavidad, sin frotar.
- Hidrata: aplica unas gotas de un aceite o una crema para después de la depilación y masajea hasta que se absorba. Nuestro aceite de Cyperus rotundus viene en gotero de 60 ml para que uses solo lo necesario.
- Dale un respiro a tu piel: ese día evita exfoliantes fuertes, productos con alcohol o perfume y el sol directo en la zona.
- Usa ropa cómoda que no roce la piel recién depilada.
Cuándo consultar
Si aparecen granitos que no mejoran, dolor, enrojecimiento intenso o señales de infección, consulta con un profesional de la salud.
Arma tu rutina
Si también cuidas tu rostro con el tónico con ácido glicólico, recuerda no aplicarlo sobre piel recién depilada. Si llevas los dos productos, el descuento del combo se aplica solo en el carrito, y el envío es gratis en compras desde $150.000.
Fuente: American Academy of Dermatology · Hair removal: How to shave. Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.

